
Por Diana Guerrero, periodista de G&M News.
La entidad está celebrando 170 años. ¿Qué significa para usted liderar hoy una institución con este gran recorrido y cuáles considera que son los principales valores de ese legado que deben preservarse hacia el futuro?
Cuando tenemos que explicar el funcionamiento de alguna de nuestras instituciones que son observadas con buenos ojos desde fuera, los/as uruguayos/as solemos decir que es bien “a la uruguaya”. Por supuesto que, para una institución que cumple 170 años regulando, fiscalizando y administrando los juegos lotéricos del país, que explota asimismo el juego de loterías que se desarrolla en el territorio desde antes que existiera el Estado Nacional Uruguayo, y, además, realiza estas actividades sin que la sociedad haya señalado ningún cuestionamiento legal ni ético a lo largo de los años, esto significa un gran orgullo y un enorme compromiso. Ese legado hay que preservarlo y eso se logrará si lo hacemos en permanente revisión, renovación y resignificación en todos los niveles de la gestión.
¿Cuál es hoy el principal desafío para lograr que el organismo pueda seguir modernizándose sin perder la confianza, la transparencia y la identidad que lo han caracterizado?
La forma que hemos tenido como país de construir instituciones como la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas cuenta mayoritariamente con aspectos positivos. Estamos cerca y con conocimiento de causa de toda la actividad y los actores que la desarrollan. Esto permite resolver y atender eficientemente dificultades que surjan. Sin embargo, no siempre tenemos la velocidad en nuestra administración que los avances tecnológicos requieren. Por eso, el principal desafío hoy es sin ningún lugar a dudas actualizar nuestra normativa legal y nuestras capacidades técnicas a las nuevas modalidades de juego.
¿Cómo esa tecnología está modificando la capacidad del Estado para combatir el juego ilegal?
Justamente, nuestro trabajo en los controles y el combate al juego ilegal nos viene demostrando la necesidad de avanzar en la regulación habilitante y en el desarrollo de novedosas herramientas de fiscalización. Desde que las apuestas deportivas están autorizadas en el país, siempre, ante cada evento deportivo global como el reciente Mundial de Fútbol, se observa un crecimiento de apostadores en primer término y también de las apuestas.
Más allá de la regulación y la fiscalización, ¿qué responsabilidad tiene hoy el Estado en educar al jugador y promover una cultura de juego responsable?
En su asignación de recursos e incorporación de capacidades, los Estados deben priorizar cada vez más la prevención y la atención de las conductas problemáticas ante las que se encuentran expuestos los jugadores. La oferta de juego debe ser legal y cumplir parámetros de juego responsable.
¿Qué cambios regulatorios considera prioritarios y qué modelo de regulación necesita Uruguay para afrontar la próxima etapa de la actividad?
En Uruguay, hoy no se encuentran autorizadas las apuestas de juegos de casino vía online y estamos actualmente en un proceso de estudio de regulación habilitante. La Dirección Nacional de Loterías y Quinielas entiende que es positivo que se autoricen bajo ciertas condiciones y así lograr un control efectivo del juego y un despliegue realmente eficaz de las políticas de juego responsable y seguro que queremos llevar adelante.








