
¿De qué se trató el reciente encuentro de capacitación sobre juego ilegal que APOJA tuvo con autoridades de CASCBA y ALEA? ¿Cuáles fueron los objetivos de dicha reunión?
Fue una agenda de dos días impulsada junto con CONAJZAR, dentro del trabajo que venimos desarrollando para fortalecer las capacidades institucionales frente al juego ilegal y los nuevos desafíos del sector. El 2 de septiembre de 2026 participamos del Seminario de ALEA sobre Prevención del Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, orientado específicamente a los juegos de azar. En tanto, el 3 de septiembre de 2026 tuvimos una capacitación práctica sobre juego ilegal online, junto con ALEA, CASCBA, la Fiscalía Especializada en Juegos de Azar de CABA y el Cuerpo de Investigaciones Judiciales. Por Paraguay, participaron representantes de la Unidad Especializada en Juegos de Azar del Ministerio Público, SEPRELAD y áreas especializadas de la Policía Nacional, entre ellas, Cibercrimen, Crimen Organizado y la División de Juegos de Azar, además de APOJA. Paraguay está avanzando en la formalización de su mercado y, en ese proceso, la capacitación de las instituciones involucradas resulta fundamental. El objetivo fue conocer de primera mano la experiencia argentina, los avances que han logrado, las herramientas que utilizan y, sobre todo, la forma de trabajo entre las distintas instituciones.
¿Cómo están trabajando la DNIT y el ente regulador CONAJZAR para combatir el juego ilegal en el país?
Hoy, Paraguay está mucho mejor organizado para combatir el juego ilegal. Contamos con un marco legal que permite actuar tanto en el plano penal como administrativo y que fortaleció las herramientas de control y la coordinación institucional. A eso se suma una articulación cada vez más sólida entre el sector público y el sector privado. Desde APOJA y la CPJ, utilizamos nuestro sitio web como canal para recibir denuncias, documentarlas y ponerlas en conocimiento de CONAJZAR y de las autoridades competentes. Paralelamente, se viene capacitando a fiscales, Policía Nacional y unidades especializadas para lograr respuestas más rápidas y coordinadas. Así, ese trabajo ya empieza a mostrar resultados. En los últimos meses, hemos visto allanamientos, incautaciones y procedimientos concretos contra operaciones clandestinas. Lo importante es que hoy contamos con mejores herramientas y una estructura institucional mucho más preparada para enfrentar al juego ilegal.
El Gobierno extendió transitoriamente el permiso de TDP S.A. para la explotación de la quiniela nacional. ¿Qué sucederá después? ¿Cuándo comenzarán a operar las nuevas concesionarias?
El nuevo proceso ya adjudicó dos concesiones: una a TDP S.A. y otra al consorcio integrado por Daruma SAM, Caproni y Dataforge. El inicio efectivo de las operaciones estará determinado por la autoridad reguladora dentro del proceso de implementación, y entendemos que se están cumpliendo los pasos necesarios para que ambos concesionarios puedan comenzar a operar próximamente. Este proceso será muy importante para observar cómo responde el mercado al pasar de un esquema de exclusividad a uno de mayor competencia. Va a generar información real sobre el comportamiento de los operadores, del usuario y del propio mercado, que será muy valiosa para los próximos procesos regulatorios. Esto cobra especial relevancia pensando en el futuro de las apuestas deportivas, donde la legislación vigente, en su configuración actual, prevé hasta tres concesiones.
¿Cómo los operadores del juego en Paraguay están viviendo la transformación digital de la industria? ¿Qué innovaciones tecnológicas están aplicando?
Paraguay todavía está construyendo su mercado digital, y eso nos permite aprender tanto de los errores de otros mercados como de lo que sí funcionó. Hoy vemos inversiones en identificación digital, biometría, medios de pago, trazabilidad y herramientas de seguridad, que además están cambiando la experiencia del usuario. También empieza a instalarse con fuerza el concepto de ‘juego híbrido’. El usuario ya no separa tanto el mundo presencial del online, y los operadores comienzan a desarrollar modelos que integran ambas experiencias. Desde APOJA, entendemos que la regulación necesariamente tiene que formar parte de este proceso. No puede llegar después de la innovación: debe acompañarla, incentivar la inversión y estimular el desarrollo de nuevas soluciones, siempre dentro de un marco claro y responsable.
¿Qué argumentos ofrecería a empresarios internacionales que dudan sobre la estabilidad política, económica y la previsibilidad jurídica e impositiva de Paraguay?
Les diría que, realmente, Paraguay hoy ofrece una combinación muy concreta: estabilidad macroeconómica, grado de inversión, una estructura tributaria atractiva -con un Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) general del 10%- y una política pública orientada a atraer inversión y tecnología. El país está buscando posicionarse como hub tecnológico regional, con proyectos vinculados a infraestructura digital, data centers, inteligencia artificial y ciberseguridad. Ahí creemos que la industria del gaming tiene una oportunidad muy importante. La ventaja es que Paraguay no llegará tarde a la transformación digital, sino que la irá construyendo mientras ocurre. Eso permite pensar al gaming no solamente como explotación de juegos, sino como una industria tecnológica capaz de atraer inversión, desarrollar soluciones de manera local y exportarlas después a otros mercados. Para un inversor extranjero, la oportunidad está justamente ahí: entrar en una industria que todavía está creciendo, participar de su construcción y utilizar a Paraguay como plataforma regional para desarrollar tecnología, servicios y conocimiento vinculados al gaming.
A nivel de gestión, ¿qué resultados ha obtenido APOJA este año y qué metas busca concretar para el resto de 2026 y 2027?
Fue un año de mucho trabajo en formalización, recopilación y análisis de datos y capacitación. Nuestro portal, que ya habíamos puesto en funcionamiento el año pasado, tomó mucha más fuerza como canal de recepción de denuncias, permitiéndonos ordenar información, identificar patrones y utilizar esos datos para impulsar acciones concretas. A partir de esa información, fortalecimos las mesas de trabajo público-privadas y la articulación con las instituciones vinculadas a la regulación y a la investigación del juego ilegal, dentro del convenio marco suscripto con CONAJZAR. La capacitación fue una constante. Trabajamos con funcionarios de distintas instituciones y promovimos instancias de formación internacional. Hoy, tenemos más información, mejores herramientas y una estructura mucho más organizada para enfrentar uno de nuestros principales desafíos: el juego ilegal. En juego responsable, también estamos avanzando. APOJA brinda desde hace años contención y asistencia psicológica a personas con juego problemático, y ya iniciamos los primeros diálogos para articular esa experiencia con el Ministerio de Salud y con las herramientas que el Estado ya tiene, como el Plan SUMAR. Buscamos aprovechar las estructuras existentes, agregar experiencias que hemos conocido en otros países y construir conjuntamente un esquema más sólido de prevención, detección temprana, orientación y atención. Nuestro gran desafío hacia 2027 es que el gaming sea reconocido en Paraguay como una industria plena. Ya comenzamos a instalar esta visión en distintos espacios institucionales, incluido el diálogo con el Ministerio de Industria y Comercio. Detrás del juego, hay tecnología, servicios, empleo, capacitación, inversión y desarrollo. Queremos que Paraguay mire al gaming desde esa dimensión y que la regulación acompañe, incentive y estimule ese crecimiento.









