
Por Diana Guerrero, periodista de G&M News.
¿Cómo ha sido su camino hasta llegar a su cargo actual en Ecuabet y qué aprendizajes clave destacaría de su experiencia en la industria del juego y las apuestas?
Llevo más de 20 años en la industria del gaming. Comencé mi carrera en la operación de casinos físicos y, posteriormente, pasé al ecosistema digital. Esta trayectoria me ha permitido conocer el negocio desde diferentes perspectivas, operaciones, marketing, comercial y apertura de nuevos mercados. También me ha dado la oportunidad de entender de cerca al jugador, sus motivaciones y frustraciones, así como la estructura regulatoria y la dinámica competitiva de cada país. Uno de mis principales aprendizajes es que ésta es una industria que exige combinar rigor técnico y regulatorio con creatividad comercial y capacidad de adaptación. No basta con construir una marca atractiva; es fundamental conocer el marco tributario, cumplir con las obligaciones regulatorias y evaluar responsablemente el impacto de cada decisión. Sobre todo, he aprendido que la sostenibilidad de este negocio depende de la confianza del jugador. Esa confianza no se construye a partir de promociones agresivas, sino de transparencia, procesos claros y una relación honesta con el usuario, incluso cuando pierde o cuando una situación no resulta como esperaba. Después de cinco años acompañando el crecimiento de Ecuabet, hoy consolidado como operador líder de pronósticos deportivos en Ecuador, puedo decir que dirigir esta compañía también me ha enseñado a asumir dos responsabilidades al mismo tiempo: competir en un mercado exigente y, a la vez, contribuir a que la industria avance de la mano de la regulación y de equipos comprometidos y resilientes. Creo que quienes lideramos este sector tenemos, además, una oportunidad importante de generar un impacto social positivo. Si somos referentes del mercado, también tenemos la responsabilidad de contribuir a elevar sus estándares.
¿Cuál es la propuesta de valor de la empresa en el mercado ecuatoriano y qué la diferencia de otros operadores?
Somos líderes en la industria de pronósticos deportivos en Ecuador, y entendemos ese liderazgo como un compromiso que va más allá del número de usuarios. Para nosotros, también significa haber adoptado estándares de cumplimiento antes de que fueran exigidos por la normativa. Nuestra propuesta de valor se sostiene en tres pilares: seguridad, innovación constante en la experiencia del usuario e impacto social. En un mercado donde conviven operadores regulados y plataformas que no están sujetas al mismo nivel de control, operar bajo supervisión constituye una diferencia importante. El jugador que pronostica en Ecuabet cuenta con una entidad ecuatoriana con responsabilidad legal a la que puede acudir en caso de tener un reclamo. Al mismo tiempo, encuentra una oferta adaptada a sus preferencias y una operación que busca generar un impacto social positivo mediante iniciativas de inversión en salud para comunidades vulnerables del país. Además, fuimos pioneros en impulsar la regulación cuando todavía no existía un marco claro para el sector. Hoy, varias de las reglas que se establecen formalmente ya formaban parte de nuestros estándares de operación. A esto se suma un trabajo permanente para entender al usuario ecuatoriano y no simplemente replicar modelos desarrollados para otros mercados. Ese conocimiento se refleja tanto en nuestra comunicación como en la forma en que estructuramos nuestras promociones y campañas.
¿Qué papel juega la innovación en la estrategia del sitio y cómo están integrando nuevas tecnologías para mejorar la experiencia de los jugadores?
Para nosotros, la innovación no es un eslogan; se traduce en infraestructura, tecnología y servicio. Por el volumen que manejamos, enfrentamos algunos de los picos de tráfico más altos del mercado ecuatoriano. Por eso, hemos trabajado en dimensionar nuestra plataforma sobre infraestructura en la nube, lo que nos permite escalar de acuerdo con la demanda sin sacrificar velocidad ni estabilidad, especialmente en los momentos de mayor tráfico, que coinciden precisamente con aquellos en los que el jugador espera una experiencia fluida. También hemos avanzado en la automatización de la comunicación con nuestros usuarios, incluyendo un servicio 24/7, con 15 minutos de tiempo promedio de respuesta y 33% de consultas resueltas por canales automatizados. El objetivo no es automatizar únicamente por eficiencia, sino estar disponibles donde el jugador ya se encuentra presente y ofrecer respuestas oportunas, rápidas y relevantes. Hay, además, un tercer frente en el que la tecnología cumple un papel fundamental: el análisis del comportamiento del jugador. Esta información no se utiliza únicamente con fines comerciales; también nos permite identificar patrones de uso que pueden ayudarnos a actuar preventivamente frente a posibles riesgos para el jugador, prevenir fraudes y detectar comportamientos que puedan afectar la integridad de los eventos deportivos. Esa capacidad analítica es una parte fundamental de una operación responsable.
¿Cómo abordan la responsabilidad social y qué iniciativas han implementado para promover un juego seguro y responsable?
Éste es un tema que para mí tiene una dimensión tanto personal como profesional. He sido una voz activa en la necesidad de que el sector avance hacia un marco regulatorio más claro en Ecuador, porque considero que la formalización es una vía fundamental para proteger al jugador. Sin licencia, supervisión y reglas claras, resulta difícil exigir estándares de juego responsable. Liderar un mercado también implica elevar los estándares de protección al jugador. Desde Ecuabet, esto se traduce en herramientas concretas, como límites de depósito, alertas frente a determinados patrones de uso y comunicación transparente sobre las condiciones reales de cada pronóstico, más allá de los atributos de una promoción. Considero que la responsabilidad social de esta industria debe ir más allá de las herramientas que puede implementar cada plataforma. Por eso, también hemos trabajado en propuestas normativas que vinculen a la industria con el financiamiento de programas de salud comunitaria, salud mental y prevención de la ludopatía. Quienes participamos en este sector tenemos una responsabilidad que trasciende nuestro propio negocio. En paralelo, a través de Fundación Prosperar Salud, hemos mantenido un compromiso con la salud comunitaria en Ecuador. Esta convicción forma parte de mi manera de entender el impacto que podemos generar desde distintos frentes. A través del trabajo de la Fundación, se ha logrado llegar a más de 145.000 beneficiarios con atención en salud de calidad, demostrando el valor que puede generar el trabajo articulado entre la industria del juego, las fundaciones y el sector público.
Con la entrada en vigor del nuevo marco regulatorio para los pronósticos deportivos en Ecuador, ¿cómo evalúan el impacto económico y operativo de estas medidas sobre el mercado formal, y qué condiciones consideran necesarias para que la regulación contribuya a consolidar un sector competitivo, sostenible y con reglas claras?
Como operador líder, llegamos a esta nueva etapa con buena parte de los requisitos ya implementados, por lo que nuestra experiencia puede contribuir a que la transición del sector sea ordenada. Desde Ecuabet, recibimos positivamente la entrada en vigor de la normativa de licenciamiento. Después de años de operar en un entorno con reglas dispersas, contar con un procedimiento formal, plazos definidos y requisitos jurídicos, financieros, técnicos y operativos claros es precisamente lo que el mercado legal ecuatoriano necesitaba para consolidarse frente a la oferta ilegal. En términos operativos, el impacto es importante. Aspectos como la verificación biométrica facial, la trazabilidad integral de las operaciones, los programas de juego responsable y el registro transaccional no son nuevos para Ecuabet. Son estándares que ya veníamos implementando y que ahora cuentan con un respaldo normativo formal. Esto nos brinda mayor certeza jurídica y permite avanzar hacia condiciones de competencia más equilibradas frente a plataformas que actualmente operan sin el mismo nivel de control. Desde el punto de vista económico, existen elementos que requieren un análisis cuidadoso. El pago anual de 655 Salarios Básicos Unificados (SBU, unos US$315.710), el patrimonio mínimo de US$500 mil, la garantía del 1% del patrimonio neto y el cambio en la normativa tributaria, con un 15% sobre depósitos, 15% de retención por cada premio, adicionales al 15% de Impuesto único de renta a los operadores, representan una evaluación financiera muy delicada y de largo plazo, particularmente considerando el plazo de transición de 180 días para que los operadores ya establecidos adecuemos nuestros sistemas y cuentas bancarias exclusivas. Como sector, estamos dispuestos a asumir el esfuerzo de inversión, siempre que exista seguridad jurídica y reglas tributarias sustentables y equitativas que permitan dar viabilidad a las inversiones. Para que la regulación contribuya efectivamente a consolidar un mercado competitivo y sostenible, consideramos indispensable avanzar también en un régimen tributario equilibrado, estable y equitativo para todos los operadores, así como en mecanismos efectivos de sanción a la operación ilegal. El objetivo debe ser que el cumplimiento no se convierta en una desventaja para quienes operan formalmente. La regulación debe acompañarse de herramientas que permitan enfrentar de manera efectiva la persistencia del mercado ilegal.
¿Qué expectativas tiene con respecto a la participación de Ecuabet en G&M Eventos Ecuador 2026 (26 de noviembre en Quito) y qué impacto espera que tenga ese encuentro en la industria local?
Considero que estos espacios son especialmente relevantes en el momento que atraviesa la industria ecuatoriana. Con la entrada en vigor de la normativa de licenciamiento de pronósticos deportivos, el sector está avanzando hacia un mercado más formal, técnico y profesionalizado. Eventos como el que organiza G&M News permiten poner sobre la mesa, junto con otros operadores, proveedores tecnológicos, reguladores y actores regionales, los retos y oportunidades que plantea esta nueva etapa. Para Ecuabet, es relevante ser parte activa de esa conversación. Esperamos que nuestra participación permita visibilizar el trabajo que hemos venido desarrollando como operador legal en materia de cumplimiento, juego responsable y prevención del lavado de activos, pero también escuchar las experiencias de otros mercados de la región, como Colombia y Perú, que ya han atravesado procesos regulatorios similares. El impacto que buscamos es doble: contribuir a que Ecuador sea visto como un mercado atractivo y ordenado para la inversión responsable en la industria y, al mismo tiempo, fortalecer el diálogo entre operadores, autoridades y gremio para que la implementación de la normativa se desarrolle de manera técnica y ordenada.
¿Considera que este tipo de encuentros abre oportunidades para nuevas alianzas? ¿Qué tipo de colaboraciones busca Ecuabet actualmente?
Sin duda. Estos encuentros son espacios naturales para identificar oportunidades de colaboración, especialmente en un momento en el que el sector necesita fortalecer sus estándares técnicos y de cumplimiento para responder a las exigencias de la nueva normativa. En Ecuabet, venimos trabajando en el fortalecimiento del ecosistema de la industria del juego online y los pronósticos deportivos en el país. Una de nuestras convicciones es que ese desarrollo requiere también de transparencia y colaboración entre los distintos actores. Por eso, no entendemos las alianzas únicamente como acuerdos individuales entre empresas, sino como parte de un esfuerzo colectivo que también impulsamos desde el gremio para que el sector avance de manera ordenada, verificable y bajo reglas conocidas por todos. Un mercado legal es sostenible cuando los operadores actúan bajo estándares de cumplimiento consistentes y existe apertura para compartir experiencias y buenas prácticas, tanto entre los actores de la industria como con las autoridades. Estamos abiertos a establecer alianzas con empresas del sector, reguladores, proveedores tecnológicos, laboratorios de certificación y entidades vinculadas con el control y la prevención del lavado de activos. Buscamos espacios en los que podamos compartir experiencias, buenas prácticas y aprendizajes regulatorios. Mientras más transparente sea la relación entre operadores, gremio y autoridades, mayores serán las posibilidades de que Ecuador consolide un mercado formal, competitivo y confiable para los usuarios y para la inversión responsable en la industria.








