No ‘juguemos con juego’ porque nos vamos a quemar

El prestigioso analista Eduardo Morales Hermo, asesor y consultor en las firmas iGamingCo y Ficom Leisure, se suma al exclusivo equipo de Expertos de Gaming & Media con una nota profunda y directa sobre la actual crisis del juego en España, a partir de las medidas de control que anunció el nuevo Gobierno. Un artículo imperdible para saber cómo se llegó a este momento y qué debe hacer la industria del gaming para responder frente al avance de la esfera política sobre la actividad.

Por Eduardo Morales Hermo, asesor y consultor en iGamingCo y Ficom Leisure*

Email: emorales@igamingco.com
Website: https://www.linkedin.com/in/eduardo-morales-hermo-b985091b

Se vienen tiempos convulsos en España. Van a cercenar derechos de los ciudadanos y conculcar los más elementales de las empresas de juego, y posiblemente, de otras también. Tanto de parte del nuevo presidente Pedro Sánchez como del Ministro de Consumo, Alberto Garzón, advertimos una clara voluntad de poner trabas y limitar la actividad del juego, tanto el presencial como el online. Haciendo una breve recopilación en el análisis, ha habido un grave error de cálculo del sector, poniendo en marcha el ventilador por la proliferación de los salones de juego y por la ‘discriminación’ que suponía para el juego presencial que el juego online tuviera libertad de llevar a cabo acciones de publicidad y marketing. Al final, se ha producido el efecto del tiro en el pie que yo vaticiné cuando se empezó con esta estrategia. Pero ha resultado peor, porque el tiro no sólo se lo han dado los que pusieron en marcha las campañas, sino que lo van a sufrir todos los demás sin distinciones. No se ha llegado a comprender que “jugar con juego” trae estas consecuencias. Finalmente, cuando se ha traspasado de lo publicado a lo político, se pasa a una posición de sumisión o rendición, lo que conlleva aceptar ‘culpas’ y añadir más leña al ‘juego’.

COMUNIDADES Y AYUNTAMIENTOS DEBEN SEGUIR A CARGO
El escenario regulatorio del juego presencial en España tiene varios vértices, pero el fundamental corresponde a las Comunidades Autónomas, que son, al final, las que han de otorgar las autorizaciones para llevar a cabo la actividad de juego, características, contenidos, horarios de apertura y condiciones de funcionamiento del establecimiento. Las CCAA son las que emiten las licencias de actividad a los salones de juegos y casas de apuestas donde están reguladas. Por otra parte, los ayuntamientos intervienen en otorgar la licencia municipal en virtud del cumplimiento de los requisitos de seguridad y garantías para el público que los visite, y de la planificación urbanística que tengan establecida. Designan zonas donde se pueden abrir locales de juego, establecen restricciones de horarios de apertura de éstos, así como distancias entre los mismos o de otros establecimientos que deban estar protegidos. En los últimos meses, por parte de ayuntamientos y CCAA, hubo numerosas medidas encaminadas a reducir, distanciar y hasta paralizar la apertura de los establecimientos de juego.

El nuevo gobierno en su programa incluye con carácter general, actuaciones sobre los juegos de azar, y evidentemente, aunque tiene limitadas sus actuaciones por las competencias que tienen transferidas las CCAA y Ayuntamientos, podrían intentar actuar respecto del juego presencial a través de aquellas CCAA y Ayuntamientos que estén dentro de su “cuerda”, con quienes pueden coordinar medidas que se lleven a cabo en ese contexto, pero lo que si puede actuares respecto del juego online nacional, donde tienen la toda la competencia. Sin embargo, ahora, lo que era competencia de las CCAA estará a cargo del Gobierno.

LOS POLÍTICOS ESPAÑOLES Y EL JUEGO
En el vínculo entre los políticos y el juego, los primeros creen que cualquier medida que implique limitar o ‘castigar’ la actividad será aplaudida por “su público”. Sin embargo, se olvidan que el juego es parte de la libertad de los individuos, y que la gente juega porque quiere y porque les gusta. Por eso, el juego se regula de una manera que sea razonablemente asequible a los consumidores interesados en participar de la actividad. Todo lo que sea impedir, restringir o hacer difícil que el consumidor tenga acceso de una manera natural a una oferta de juego razonablemente completa y competitiva significa que éste buscará la forma de llegar a una oferta que esté acorde con lo que quiere; y créanme que la hay y la habrá si se produce una restricción desaforada de la oferta regulada. Pero los políticos no piensan en el interés general, sino en sus conveniencias personales. Se olvidan de que la libertad del individuo no la pueden torcer a su voluntad, porque se rompe esa línea por la que los gobiernos deben respetar y favorecer la oferta y demanda de una actividad perfectamente lícita, que necesita una regulación con la que se garanticen derechos y protejan a los que, por razones diversas, no puedan controlar sus impulsos. Esta regulación ya la tenemos. Tanto la presencial como la del juego online son de las más avanzadas de la Unión Europea.

Las estadísticas de prevalencia del juego en España son muy similares a la de otros países serios de nuestro entorno, como Reino Unido, Suecia, Noruega, Dinamarca y Francia. Las cifras demuestran que la inmensa mayoría de los individuos que juegan lo hace con total seguridad y ajena a cualquier peligro de vulnerabilidad, con unos índices mínimos de prevalencia demostrada. Los datos oficiales del Ministerio de Sanidad y las CCAA reflejan que sólo 7.500 personas están en tratamiento por juego compulsivo, de un universo de cerca de 47 millones, con altísimo nivel de recuperación. Ni siquiera es necesario hacer más comentarios al respecto.

Resulta inaudito, entonces, que el Gobierno vaya a tomar medidas similares a las que se aplican sobre el tabaco y el alcohol. No existe posible comparación bajo ningún concepto. También es preocupante cuando se dice querer que los simples locales de juego (distintos a los casinos o bingos) sólo puedan abrir a partir de las 22:00 horas. De locos, pero esto da la medida de quiénes son las mentes pensantes y las posibles actuaciones que se pueden esperar de tanta ignorancia y animadversión sin fundamentos. Insisto que las competencias de los locales de juego presenciales están transferidas a las CCAA, y los ayuntamientos tienen también competencias respecto de regular áreas de ubicación, horarios y demás. Con estos ejemplos cabe esperar un buen lote de ocurrencias demagógicas desde el nuevo gobierno de coalición PSOE + Unidas Podemos + otros invitados, bendecidas por esa amalgama de seguidores de las ocurrencias en que se ha convertido este PSOE que va a liderar el Gobierno.

HACER UNA LABOR DIDÁCTICA
Si analizamos quiénes manifiestan jugar según qué tipo de juego (datos del último Informe de Prevalencia de la DGOJ), puede observarse que la inmensa mayoría lo hace en los juegos de carácter público. Veamos los porcentajes por tipo de juego: Lotería Nacional (84,9%); Lotería Primitiva (64,9%); Cupón de la Once (53,4%); juegos Rasca de la ONCE (29,8%); Quinielas (25,4%); juego del Bingo (16,8%); máquinas de azar (10,7%); juegos activos de la Once (9,3%); juegos de cartas apostando dinero (9,2%); juegos por el canal online (8%); juegos de casino (6,1%), y casas o salas de apuestas (3,4%). Consecuentemente, el porcentaje de prevalencia tiene una relación directa con la mayor cantidad de jugadores de cada segmento de juego que se analiza en dicho informe.

Si hay un hilo de esperanza, cabría esperar que, cuando los políticos se paren a analizar cualquier medida y sus consecuencias, ponderen sus decisiones para que prevalezcan los derechos de los ciudadanos, la libertad e igualdad de las empresas en llevar a cabo una actividad lícita en un escenario adecuado para hacer su negocio rentable y garantizando una oferta competitiva y responsable a los consumidores. Asimismo, se aguarda que se termine con la discriminación en favor del juego público de SELAE y protegido de la ONCE respecto del juego privado, algo que además refleja la hipocresía respecto del juego. Me temo que este tema del juego dentro del programa de Gobierno es para un segmento de la población cercana al populismo que lo ha alimentado, y que se ha utilizado demagógicamente en muchos barrios de algunas ciudades, pero que, al final, significa un castigo directo a la legítima actividad del juego regulado.

Así, desde el sector, es necesario, más que nunca, realizar una labor didáctica que transmita la realidad y conocimiento del juego en todos sus aspectos, asumiendo las áreas, segmentos y canales. Será una ardua labor, si no hay receptividad por parte de los interlocutores responsables de su regulación. Finalmente, ante este escenario, la industria -sus representantes institucionales- debe avenirse a unir fuerzas, discurso y posicionamiento. De otra manera, se le va a allanar el camino al Gobierno para que tome medidas que, simplemente, modificarán de tal manera el modelo de negocio que lo pueden hacer inviable en algunos segmentos. Las patronales deben adoptar de manera definitiva una decisión que comprenda una unidad de actuación o seguirá siendo el caos y, con ello, la falta de efecto de sus estrategias. Insisto: no “juguemos con juego”. La situación requiere un análisis serio y un posicionamiento consistente para poder luchar contra las medidas que se avecinan. No sabemos si el diálogo será posible, o si el Gobierno está haciendo un simulacro para después avanzar con lo que se le dé la gana, pero tenemos que intentarlo.

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*Eduardo Morales Hermo es un empresario con 45 años de experiencia laboral que ha trabajado extensamente como ejecutivo en gestión de empresas y desarrollo de productos. Durante los últimos diez años, viene llevando a cabo funciones de asesor y consultor en la industria del juego, tanto en persona como a través de canales interactivos. Se graduó en estudios de gestión; comportamientos de marketing y de una organización; métodos cuantitativos y gestión de operaciones; economía y finanzas, en el Emmanuel College (University of Cambridge); MBA/JD Join Program De-Gree (LMBA), por la University of Maryland, EE.UU.; nuevas tecnologías aplicadas a juegos y entretenimiento, por la Universidad UNLV de Nevada, Las Vegas, EE.UU.

Cuenta con más de 15 años de experiencia en juegos en línea, planificación de estrategias, desarrollo de productos y negocios, implementación y reestructuración de corporaciones de juegos, y regulación para juegos presenciales y en línea a través de canales interactivos. Fue CEO, Director General y accionista de corporaciones de juegos en varios países europeos. Actualmente, trabaja como asesor y consultor en Intelligent Gaming Company y Ficom Leisure, y ha participado en más de 30 proyectos.