
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
La industria de los juegos de suerte y azar del Perú atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia reciente. El país logró, en apenas cinco años, combinar crecimiento, formalización y una regulación moderna que es tomada como referencia en LatAm. El avance de la Ley N.º 31557 para los juegos y apuestas en línea permitió ordenar un mercado que ya mostraba un fuerte dinamismo y sentó las bases para una expansión sostenida de la actividad.
Sin dudas, la evolución de la recaudación ha sido uno de los principales indicadores de ese proceso. Según datos oficiales del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), entre enero y noviembre de 2025, los impuestos vinculados a casinos, máquinas tragamonedas, juegos online y apuestas deportivas alcanzaron los S/ 419,5 millones (unos US$123,4 millones), una cifra récord para el país. El detalle de los aportes del sector revela esta tendencia creciente: S/ 197,5 millones (US$58,1 millones) provinieron de las tragamonedas; S/ 117,4 millones (US$34,5 millones) de las apuestas deportivas a distancia; S/ 91,4 millones (US$26,9 millones) de los juegos online, y S/ 13,1 millones (US$3,9 millones) de los casinos físicos. En ese contexto positivo, hoy, se llevará a cabo en Lima la sexta edición de G&M Eventos Perú.
UN SÓLIDO MARCO REGULATORIO
Los importantes números recaudatorios se producen luego de la modernización del marco regulatorio, que permitió ampliar la base tributaria, reducir la oferta ilegal y garantizar un esquema de distribución de recursos que beneficia al Tesoro Público, a programas de salud mental, al Instituto Peruano del Deporte y al propio MINCETUR para tareas de control y promoción turística.
El marco regulatorio también transformó al segmento online. Desde la entrada en vigor del nuevo esquema legal, el organismo regulador entregó 120 licencias a 60 operadores, con 54 plataformas online autorizadas, 320 proveedores registrados y 4.583 salas de apuestas presenciales habilitadas.
En paralelo, la fiscalización permanente y el cierre de establecimientos ilegales reforzaron la confianza de operadores locales e internacionales, favoreciendo nuevas inversiones y la consolidación de un mercado cada vez más competitivo. El impacto económico trasciende a la propia industria: la actividad de casinos, tragamonedas y apuestas online se convirtió en una fuente relevante de recursos para el turismo y otras áreas estratégicas de la economía peruana, reforzando el vínculo entre entretenimiento, desarrollo y generación de empleo.
En este contexto, la reciente designación de Berthin Enrique Gómez Vela como nuevo Ministro de Comercio Exterior y Turismo genera expectativas positivas en torno a la continuidad de las políticas de regulación y fortalecimiento institucional de la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT), hoy encabezada por Yuri Guerra Padilla.
LA OPORTUNIDAD MUNDIALISTA
Aunque la Selección Peruana quedó al margen de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA 2026, el torneo se perfila como uno de los grandes motores de la actividad para la industria local. La fuerte cultura futbolera del país y la creciente adopción de las plataformas digitales están evidenciando una gran participación de los usuarios durante la competencia.
Estudios privados señalan que el 85% de los aficionados peruanos planea realizar apuestas online vinculadas al certamen, un comportamiento que podría traducirse en un incremento de entre el 15% y el 25% para el segmento deportivo. En este escenario, las proyecciones estiman que el mercado total del juego podría alcanzar los US$3.000 millones en 2026, con ingresos por juegos y apuestas a distancia del orden de los S/ 1.560 millones (unos US$420 millones), un 29% más que el año previo. Con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) proyectada en torno al 7% hasta 2030, Perú se posiciona como uno de los mercados de mayor expansión en LatAm.
EXPECTATIVAS POR EL NUEVO GOBIERNO
La experiencia internacional demuestra que los grandes eventos movilizan a millones de aficionados, y el mercado peruano no será la excepción, con un ecosistema online preparado para absorber una mayor demanda bajo reglas claras y supervisión estatal.
Con la definición de las elecciones presidenciales en un cerrado resultado entre Keiko Fujimori (Fuerza Popular), que mantiene una diferencia de 18.500 votos sobre Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), junto con el recambio de autoridades en el MINCETUR, la industria del juego peruana enfrenta un nuevo desafío: sostener la estabilidad alcanzada. El consenso entre operadores y analistas es que la continuidad del marco regulatorio, la solidez de la formalización y la previsibilidad institucional serán elementos decisivos para que el sector siga acompañando el desarrollo económico del país y continúe consolidándose como uno de los mercados del juego más robustos y atractivos de América Latina.







