
Por Diana Guerrero, periodista de G&M News.
Durante el taller para periodistas desarrollado en el marco del reciente Congreso LAFT América 2026, se abordó la sostenibilidad como un eje fundamental para la industria de juegos de suerte y azar. ¿Cuáles son los principales compromisos y acciones que está impulsando Asojuegos para promover un modelo de negocio sostenible en el sector?
En Asojuegos, entendemos que la sostenibilidad no es un tema accesorio ni se limita al componente ambiental. Es, ante todo, un modelo de gestión que busca garantizar la permanencia y la generación de valor de las empresas en el largo plazo, teniendo en cuenta sus impactos económicos, sociales, ambientales y de gobernanza. Por eso, uno de los grandes pasos que dimos este año fue la elaboración de nuestro primer Informe de Sostenibilidad bajo estándares internacionales GRI, un ejercicio que, además, permitió que nuestras empresas afiliadas avanzaran en sus propios procesos de medición y reporte. Este ejercicio nos permitió pasar de hablar de sostenibilidad a medirla, identificar brechas y definir prioridades. Allí encontramos tres grandes dimensiones de trabajo: ambiental, social y de gobernanza.
¿Cómo evalúan la tarea en estas tres dimensiones?
En materia ambiental, tenemos retos, como avanzar en la medición de la huella de carbono y en la identificación y gestión de nuestros impactos. En lo social, queremos seguir visibilizando y fortaleciendo todo lo que el sector ya viene haciendo en generación de empleo, formación, inclusión, responsabilidad social y protección de los usuarios. En gobernanza, procuraremos continuar promoviendo prácticas cada vez más sólidas de transparencia, cumplimiento y gestión responsable. Un elemento fundamental hacia adelante será también la Doble Materialidad, porque nos permitirá entender no solamente cómo impacta el sector a su entorno, sino también cómo los asuntos sociales, ambientales y económicos pueden impactar la sostenibilidad de nuestras empresas. Para nosotros, es importante que la sostenibilidad se construya con conocimiento. Por eso, hemos desarrollado encuentros gremiales, espacios de formación y capacitación para que nuestras empresas puedan avanzar conjuntamente con herramientas concretas. Todo este trabajo nos ha permitido, además, conectar la agenda de sostenibilidad con una de nuestras prioridades estratégicas: el juego responsable, que hoy estamos abordando con una visión de mediano plazo.
Precisamente, el juego responsable representa un valor fundamental del sector. ¿Qué estrategias están implementando los operadores colombianos para prevenir comportamientos de riesgo, proteger a los jugadores y fomentar hábitos de juego saludables?
El juego responsable es, sin duda, uno de los grandes desafíos y compromisos de nuestra industria. Por eso, consideramos que no podía quedarse simplemente en una campaña de comunicación o en el cumplimiento de unas obligaciones normativas. Con Fecoljuegos, decidimos dar un paso adicional y construir una estrategia sectorial de juego responsable con una visión de tres años, que busca fortalecer la cultura de prevención, protección y autocontrol y avanzar hacia un modelo de autorregulación sectorial que complemente la regulación y las acciones del Estado. Uno de los primeros resultados de este trabajo fue el Pacto Colombiano por el Juego Responsable, que busca articular a los diferentes actores alrededor de un propósito común: gremios, operadores, autoridades, academia y expertos. La estrategia se estructura alrededor de cinco grandes propósitos: 1) fortalecer la confianza en la industria regulada, diferenciando claramente a los operadores autorizados de la oferta ilegal; 2) promover una cultura de juego responsable, basada en educación, autocontrol e identificación temprana de comportamientos de riesgo; 3) establecer estándares comunes para la industria, que permitan que las buenas prácticas sean medibles y comparables; 4) potenciar el diálogo institucional, para que el sector pueda aportar conocimiento y experiencia técnica a las autoridades y a la academia, y 5) medir y comunicar los resultados, porque aquello que no se mide difícilmente puede mejorarse.
En ese marco, han desarrollado también el Sello Colombiano de Juego Responsable. ¿De qué se trata esta relevante iniciativa?
En efecto, el Sello Colombiano de Juego Responsable será un mecanismo de autorregulación sectorial para identificar públicamente a las empresas que adopten estándares superiores de protección al jugador. Entre estos estándares, están, por ejemplo, fortalecer las políticas internas de juego responsable, mecanismos de autoexclusión, límites de depósito, pérdida y tiempo, protocolos de protección de menores, capacitación permanente de los colaboradores, canales de atención especializados, comunicación responsable y sistemas de medición y reporte. Hay que enfatizar lo siguiente: el verdadero éxito del Sello no estará en la cantidad de empresas que lo obtengan, sino en la capacidad del sector de demostrar, año tras año, que está protegiendo mejor a sus jugadores. Ése es el verdadero sentido de la autorregulación: no reemplazar al Estado, sino ir más allá del cumplimiento mínimo y asumir como industria una responsabilidad permanente con nuestros usuarios y con la sociedad.
¿Cómo la industria puede equilibrar su crecimiento económico y la innovación tecnológica con los compromisos de sostenibilidad, protección al consumidor y responsabilidad social?
Yo no hablaría de ‘equilibrio’ como si fueran objetivos que compiten entre sí. El crecimiento económico, la innovación, la sostenibilidad y la responsabilidad social hacen parte del mismo ecosistema. Una empresa que quiera permanecer en el tiempo necesita ser financieramente viable, pero también debe tener legitimidad frente a sus grupos de interés, gestionar adecuadamente sus riesgos, innovar, proteger a sus consumidores y responder por los impactos que genera. Eso es precisamente lo que plantea la visión ASG: Ambiental, Social y de Gobernanza. La transformación tecnológica, por ejemplo, nos ofrece enormes oportunidades para mejorar la experiencia del usuario, fortalecer los sistemas de control y desarrollar herramientas más eficientes de protección. Pero esa innovación debe estar acompañada de responsabilidad, seguridad, transparencia y protección al consumidor. Lo mismo ocurre con el crecimiento económico. Una industria sostenible no solamente genera ingresos para las empresas; también produce empleo, recursos para la salud y el Estado, oportunidades para las comunidades y aportes importantes al desarrollo social del país. Por eso, nuestra apuesta es que el crecimiento de la industria regulada vaya acompañado de mejores prácticas. La sostenibilidad no significa dejar de crecer; significa progresar de una manera que permita que ese crecimiento sea legítimo, responsable y sostenible en el tiempo.
¿Qué papel desempeñan los medios de comunicación -como G&M News- y los periodistas en la construcción de una cultura de juego responsable y en la divulgación de los aportes sociales y económicos que genera la industria formal?
El papel de los medios y de los periodistas es fundamental. Para nosotros, son mucho más que canales para divulgar información. Se trata de actores esenciales en la construcción de una conversación pública informada sobre nuestra industria. Los periodistas tienen la posibilidad de ayudar a la sociedad a entender un sector que muchas veces es complejo y que tiene impactos que van mucho más allá del entretenimiento. Por ejemplo, es importante que la ciudadanía conozca la diferencia entre una operación formal y regulada y una oferta ilegal, pero también que pueda entender los aportes económicos, sociales y ambientales que realizan las empresas que hacen parte de la industria formal. De la misma manera, necesitamos que el mensaje del juego responsable llegue de manera clara a los ciudadanos. Ahí, los medios cumplen una función que para nosotros es esencial: traducir conceptos técnicos en información comprensible, generar conversación y ayudar a construir una cultura de prevención y autocuidado. Por eso, espacios como este taller son tan importantes. Queremos que los periodistas conozcan de primera mano lo que está haciendo el sector, puedan preguntar, contrastar información y contar las historias que hay detrás de las cifras. En Asojuegos, creemos que la legitimidad de una industria también se construye a partir de la capacidad de explicar lo que hace, reconocer sus desafíos y mostrar con transparencia los resultados que está alcanzando. En esa tarea, los medios son aliados fundamentales.
¿Cuál es el máximo desafío que tiene hoy el sector del juego en Colombia?
El gran desafío es lograr que la sociedad conozca al sector más allá del juego mismo. Generamos actividad económica, empleo y recursos importantes para el país, pero también somos conscientes de que tenemos responsabilidades que debemos asumir. Por eso, nuestra apuesta es avanzar hacia una industria más sostenible, responsable, transparente y con mayor capacidad de autorregulación. En Asojuegos, creemos que la sostenibilidad y el juego responsable no son discursos de coyuntura. Son parte de la transformación que necesita el sector para garantizar su legitimidad y su permanencia en el tiempo. Nuestro propósito es que la industria no sólo sea sostenible económicamente, sino también socialmente y legítima frente a la población.











