
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
¿Qué balance hace de su gestión al frente del organismo hasta ahora?
El balance es positivo. Desde que asumimos la dirección de la Junta de Control de Juegos, nos hemos enfocado en fortalecer la institucionalidad, modernizar los procesos de supervisión y garantizar que la actividad se desarrolle dentro de un marco de legalidad, transparencia y responsabilidad. Hemos impulsado una regulación más acorde con las nuevas modalidades de juego, especialmente las plataformas digitales, reforzado los mecanismos de fiscalización y promovido una relación más cercana con los operadores, basada en el cumplimiento de la normativa y las mejores prácticas internacionales. Nuestro objetivo ha sido encontrar un equilibrio entre el crecimiento de una industria que genera inversión, empleo y aportes al Estado, y la protección de los ciudadanos mediante políticas de juego responsable.
¿Cómo evalúa el avance del Proyecto de Ley 403 en la Asamblea Nacional, que busca reforzar la regulación del juego online, limitar la publicidad de apuestas y prevenir el juego problemático en sectores vulnerables, y qué impacto cree que tendrá este enfoque más estricto en el crecimiento del sector?
Consideramos que el Proyecto de Ley 403 representa un paso importante en la evolución del marco regulatorio panameño. La industria del juego en línea ha crecido significativamente en todo el mundo y la legislación debe evolucionar al mismo ritmo para responder a nuevos desafíos. Este proyecto no busca frenar el desarrollo del sector, sino fortalecerlo mediante reglas claras, mayor supervisión y mejores herramientas de protección para los consumidores, especialmente para menores de edad y personas vulnerables. Estamos convencidos de que un mercado bien regulado genera mayor confianza para los operadores, los inversionistas y los propios usuarios. La experiencia internacional demuestra que una regulación moderna y responsable favorece el crecimiento sostenible de la industria y combate con mayor eficacia la oferta ilegal.
¿Cómo describiría el estado actual de la industria del juego en Panamá en comparación con otros países de la región?
Panamá mantiene una posición de liderazgo en América Latina gracias a un marco regulatorio sólido, una amplia oferta de operadores autorizados y un entorno jurídico que brinda seguridad a la inversión. Somos uno de los países con mayor experiencia en la regulación de la actividad y hemos sabido adaptarnos progresivamente a los cambios tecnológicos que vive la industria. Naturalmente, existe una competencia creciente en la región, por lo que debemos continuar modernizando nuestra regulación, fortaleciendo la supervisión tecnológica y promoviendo estándares internacionales en materia de cumplimiento, prevención del lavado de dinero y juego responsable. La meta es que Panamá continúe siendo una jurisdicción confiable, competitiva y reconocida por la calidad de su regulación.
¿Qué objetivos tiene el relanzamiento de la ‘Lotería Fiscal’, que prevé la participación de más jugadores que soliciten facturas, con sorteos con premios de hasta US$10.000? ¿Cómo ayuda a la formalización de la economía y la dinamización del consumo?
La Lotería Fiscal es una herramienta que combina incentivos ciudadanos con objetivos de política pública. Su propósito principal es promover la cultura de solicitar la factura fiscal en cada compra, fortaleciendo la formalización de la economía, contribuyendo a reducir la evasión y generando una competencia más justa entre los comercios. Al mismo tiempo, ofrece un incentivo atractivo para los consumidores mediante sorteos de premios importantes, lo que estimula la participación ciudadana y mejora la conciencia tributaria. Esperamos que esta iniciativa tenga un impacto positivo tanto en el incremento del cumplimiento fiscal como en la dinamización de la actividad económica formal, beneficiando al Estado, a las empresas que cumplen con la ley y a los propios consumidores.
¿Cuáles son los futuros retos de la JCJ?
Los desafíos son importantes y están muy ligados a la transformación tecnológica de la industria. Debemos continuar fortaleciendo la regulación del juego en línea, incorporar herramientas tecnológicas que permitan una supervisión cada vez más eficiente y mantener una lucha permanente contra la oferta ilegal. Otro eje fundamental será seguir impulsando políticas de juego responsable, robusteciendo la protección de los grupos vulnerables y promoviendo campañas de educación y prevención. Asimismo, queremos consolidar a Panamá como una jurisdicción moderna, transparente y competitiva, que genere confianza para la inversión, contribuya al desarrollo económico y mantenga siempre como prioridad la protección del interés público.







